La privacidad no ha muerto.
Mi amigo y colega Bruce Schneier escribió una columna hace unos días (Ver "Google And Facebook's Privacy Illusion") en la que argumenta que muchas de las compañías de tecnología más grandes están declarando la muerte de la privacidad online. Así no es cómo vemos las cosas en Google, y lo digo como una ingeniera de esa empresa que ha dedicado toda su carrera a proteger la privacidad y la seguridad. La privacidad no solamente está viva y coleando, sino que también es un tema en el que pensamos todo el día a través de todos los niveles de nuestra compañía. ¿Por qué? Porque la privacidad es crucial tanto para nuestros usuarios como para la supervivencia de nuestro negocio.
Google, como cualquier otra compañía, necesita generar ganancias para poder mantener su negocio. Pero sabemos bien que la única manera de asegurar la continuidad de nuestro negocio es dándoles a los usuarios lo que demandan. Nuestros usuarios quieren productos útiles que les simplifiquen la vida, que los ayuden a llegar hacia donde quieren ir, que les facilite mantenerse en contacto con sus familias o que les permita encontrar la receta justa para la cena. La mayoría de los usuarios está dispuesta a proveer datos básicos como su ubicación actual, su dirección de correo electrónico y sus preferencias en comidas para poder encontrar la información que están buscando. Sin embargo, los usuarios quieren más. Quieren control sobre esos datos que proveen y sobre la información que reciben. Quieren asegurarse de que su información se mantenga privada y segura.
En su columna, Schneier argumenta que "la privacidad es acerca del control" y que "la gente, incluso la generación más joven, todavía se preocupa por la privacidad". Tiene toda la razón. En estos tiempos que corren es imperativo que cualquier compañía de tecnología que busque el éxito a largo plazo les brinde a los usuarios un control real. En este escenario de ritmo vertiginoso, el desafío continuo es brindarles a los usuarios los productos mejores y más útiles. También es un desafío continuo facilitarles un control real y con sentido, especialmente en un marco caracterizado por nuevas tecnologías y por cada vez más herramientas para compartir contenidos online.
Para Google, control significa elección y transparencia. En cuanto a elección, trabajamos constantemente para darles a los usuarios opciones granulares en nuestros diferentes productos. Con transparencia, los usuarios están al tanto de la información que recolectamos cuando utilizan nuestros productos y servicios, de porqué la recolectamos y cómo la usamos para mejorar la experiencia general de uso. Si fallamos en brindar elección y transparencia, fallamos en proveer un control real; y si no brindamos control, nuestros usuarios simplemente abandonarán la compañía.
Es por eso que lanzamos el panel de control Google Dashboard, el cual muestra información relacionada con la Cuenta de Google para productos tales como Gmail, Picasa y Búsqueda. También provee enlaces para que los usuarios puedan controlar sus propias opciones de privacidad, lo cual les da el poder de decidir qué desean compartir, qué quieren mantener privado y qué van a eliminar.
Por otra parte, nuestra opción para gestionar las preferencias de avisos, el Ads Preferences Manager, le permite a la gente controlar las categorías de interés asociadas con la cookie utilizada para servir anuncios basados en intereses particulares en los sitios socios de Google. Esto les da a los usuarios la posibilidad de acceder a avisos relevantes a sus intereses; y estos mismos anuncios ayudan a pagar por el contenido en la Web, que por ende puede seguir siendo gratis. Incluso hemos ido aún más lejos y les dimos a los usuarios la posibilidad de optar por no ver ningún aviso basado en intereses.
El grupo de ingenieros de Google Data Liberation Front está dedicado a asegurar que los usuarios tengan el control correcto sobre la información que almacenan con nosotros y que, a la vez, tengan el poder de mover o incluso exportar información fuera de línea. Sí, esto significa que los usuarios pueden tomar información que previamente habían almacenado con nosotros y llevarla a un servidor de la competencia: después de todo de eso se trata tener control. Otros ejemplos son nuestro navegador Chrome, que incluye el modo "incógnito" para usuarios que no quieren que quede guardada su historia de búsqueda y la decisión que tomamos en enero de encriptar a Gmail por default, lo que nos convirtió en el primer proveedor grande de correo electrónico en hacer algo así.
Ahora bien, no somos perfectos. Tal como Schneier mencionó, cuando lanzamos Buzz algunos de nuestros usuarios no estuvieron satisfechos. Por lo tanto, nuestros ingenieros trabajaron contra reloj y en un lapso de 48 horas ya habíamos realizado cambios significativos en el producto. Ahora, en vez de crear automáticamente una lista de seguidores, les sugerimos a los usuarios posibles personas para seguir en Buzz. También hicimos más fácil la opción de bloquear a personas para que no se conviertan en seguidores y agregamos una pestaña para esconder a Buzz o desactivarlo del todo. Hace unos días fuimos aún más lejos cuando enviamos una página de confirmación a usuarios tempranos de Buzz dándoles la oportunidad de entender y volver a confirmar sus opciones. Estas son las clases de actualizaciones y mejoras que les estamos haciendo a nuestros productos todo el tiempo, desde el correo electrónico hasta la búsqueda y las soluciones para dispositivos móviles, porque control es lo que nuestros usuarios quieren y se merecen. Y es lo que les quedemos brindar.
Pero no podemos, y no debemos, hacerlo solos. Asegurar un control real en este mundo en constante cambio es uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta nuestra sociedad. Pero no es un desafío que pueda ser resuelto por una sola compañía o un solo gobierno, sino que es un desafío que deben enfrentar en conjunto las compañías, los académicos, los activistas, quienes dictan leyes y los usuarios. Juntos, debemos encontrar nuevas y mejores maneras para garantizar la privacidad hoy y en el futuro.
La privacidad está viva y coleando. En Google seguimos trabajando para mantenerla así.
Por:Alma Whitten is Líder de Ingeniería de Privacidad en Google